La Depresión del Payaso

agosto 22, 2010

No sé cómo pedirte perdón

Hoy me levanté enojado conmigo mismo. Es que ayer peleé con ella. Pero no es sólo eso el motivo de mi enojo matutino, sino que esta vez ella, además, tenía razón.

Cada palabra que ella soltaba de su boca tenía un fundamento y un sustento que hacía que yo sólo pueda resignarme a asentir con la cabeza.
Es que cuando arruino algo, lo hago en grande, pero lo peor de todo es que me genera impotencia. Impotencia de pensar que al final todo lo que logro hacer bien, se vea opacado por un error, gravísimo, pero error al fin que todos podemos cometer. Y en ese momento no importa el tiempo, ni los buenos momentos y recuerdos. Importa sólo “eso”.

Al escuchar sus palabras, sus preguntas, sus cuestionamientos, me hundía más y más en mi desprecio. Me sentí repugnante, me odié como nunca antes lo había hecho. Estaba sucio, demasiado, y merecía este maltrato. (más…)

agosto 21, 2009

Qué difícil se me hace

Qué difícil se me hace ser feliz estando con alguien cuando todos los días recuerdo viejas malas experiencias.
El temor a volver a fracasar, a equivocarme en algo, ahí, siempre presente, acechándome en mis ratos libres.
Despertarme y pensar: -Hoy la cago.
Estar nervioso. Atento, pero a la vez perdido, callando cosas por no arruinar nada.

Todos los días despierto viendo a mi lado para saber si sigo con la mujer que amo, y cada día me despierto más exaltado, con más miedo, con la triste idea de que ya te fuiste. Transpirado y falto de respiración, llego a verte y comienza mi calma, pero la idea sigue ahí en la cabeza, retumbando como un eco: “Hoy la cago, hoy la cago, hoy la cag…”.

Es como hacer jueguitos con la pelota, algún día se va a caer, lo sabés, pero igual te ponés nervioso en cada toque. (más…)

abril 7, 2009

Amor de escuela

Hoy me acordé de ella. No se si será por el día de lluvia que pasó, o por el olor a jazmín de la plaza, pero volvieron esos recuerdos de amores de escuela. Aquellos que nos enseñan nuestras primeras vergüenzas, a dar pasos gigantes para avanzar pocos metros, que nos abren nuestras primeras heridas y nos dan una primer idea de lo que es un duelo.

Tan nítido como sus ojos al mirarme fueron esos recuerdos, que terminé confundido, en una especie de realidad y sueño, vivencia y recuerdo. Hasta creí oir su voz diciéndome: -ahí voy, aguantame.

Yo la solía esperar en la casa de enfrente a su escuela. Esas casas de patio frontal con un muro bajo, comunmente usado de banquillo por los estudiantes, con un respaldo de ligustros prolijamente cortados por su dueña: La querida “Chola”. En aquel entonces yo ya fumaba, y ella solía salir a los gritos: -no me ensucies el jardín -acompañandolos con un cenicero hecho por su sobrino. (más…)

noviembre 28, 2008

Nunca Sentí el Amor

Hoy me siento miserable. Decaído. Con una angustia desconocida. Me duele el estómago, ahí, bien en la boca del mismo, una puntada que me deja sin habla. Me falta el aire y estoy como perdido, sentado, mirando la televisión pero sin mirarla, como con la vista perdida en ella, pero sin prestarle mucha atención.

El tiempo pasa, pero no lo suficientemente rápido como para pensar que hace unos minutos estaba peor. La aguja de los minutos se mueve como si fuera la de las horas, este tiempo es eterno.

Ella ya no está. Hace unos días se llevó sus últimos recuerdos de un tiempo que pasamos juntos. Tirano tiempo, por cierto, que allí, cuando uno mejor está, pasa velozmente, incontrolable.

En mi cabeza da vueltas una pregunta, quizás retórica: -¿Será amor?. (más…)

noviembre 6, 2008

Cuando tus sueños no son más que pesadillas

¿Alguna vez sentiste que tu vida realmente no está pasando y que estás simplemente dentro de un sueño que de repente se convirtió en pesadilla?.
¿Sentiste que todos se ponían en tu contra, con tal de complicarte más y más tu vida al punto de querer olvidar todo, dormir por años y volver a despertar con una vida nueva, con nuevas caras a tu alrededor, con nuevos pensamientos?.

El sábado pasado sentí por primera vez en mucho tiempo, que se me olvidaba algo. Me sentaba a ver tele y trataba de recordar qué podía ser. Me tenía con la vista perdida, pensativo.
De a ratos podía sentir un dolor fuerte en el pecho, de una intriga que me carcomía, que no me dejaba pensar claro.
Algo me olvidaba, lo sé.

El viernes anterior a dicho sábado, la conocí a ella. Llamémosle “x”. “X” es sencilla, me escucha, me cuestiona. Se nota en su cara que no está ahí por compromiso, sino porque quiere. Me habla y me derrite. Y sus celos me enternecen.
Mi pesadilla, cambia sin avisarme a un sueño tierno y acogedor. Un sueño de esos que cuando te acostás, lo pensás antes de dormirte. Decís: -Esto es lo que quiero soñar. Y te lo imaginás, pero nunca funciona. (más…)

julio 11, 2008

Si amas a alguien, déjalo ir

Filed under: amor,querer,reflexion,tristeza — Etiquetas: , , , , , — Javier @ 22:31

Aquella vez, fue distinto. Muy distinto. Ella no me amaba, yo si. Casi siempre fue al revés, pero no esa vez. Siempre creí que yo era el galán, el campeón, el que se las sabía todas. Entonces enamorarse no estaba definido en mi diccionario aún.
Y uno cree que enamorarse es siempre lo mismo, querés a otra persona, ella te quiere, y listo. Pero para mi no, es más, aún no sé bien qué es estar enamorado, porque siempre aparecen sentimientos nuevos, experiencias únicas e irrepetibles. Quizás nunca estuve enamorado y aún no lo sé. Y quizás nadie lo sepa.
Yo sé que sólo puedo decir algo, sea amor, sea querer o simplemente calentura, siempre termina doliendo, aunque nos preparemos para ello y lo sepamos, no se puede evitar.

Busqué consejos en amigos que me explicasen qué hice mal, o qué hizo ella mal. Pregunté esperando que quizás, ellos me explicaran de que se trataba todo esto, si era esto realmente estar enamorado.
Sus respuestas fueron concisas, pero inservibles: “Son todas putas”, “todas iguales”, “buscan la guita”, etc.
Así que me quedé en ese estado en el que algo te incomoda, te hace sentir mal, raro, perdido. (más…)

abril 8, 2008

Basta, no me mientas más

Basta, no me mientas más. Estoy harto de esos falsos “te quiero”, de esos vacíos “te amo” y de mentiras motivantes tales como “no puedo vivir sin vos” o “qué sería de mi, si vos no estuvieses conmigo”.
Esas mentiras que cada día se sientan a nuestro lado en la mesa, y forman parte ya de nuestra vida cotidiana. Esas mentiras que aparecieron quién sabe porque, pero que ambos sabemos a donde nos llevan.
Me mentís, y lo sabés. Y te mentís a vos misma. Y creás un mundo de mentiras que nos rodean, donde cada frase pierde el poder y el sentido envueltas en signos de interrogación y duda: “¿Esta vez será en serio?”
En el silencio cruel que vivimos en el día a día, toca a la puerta el ruido nefasto de una gran mentira tuya: “Te amo, Javier. En serio”. Y yo, gil como siempre, afirmo con la cabeza demostrando seguridad. Pero dentro, muy dentro mío, debato con mi sentido común sobre la veracidad de tus palabras.
Basta, no me mientas más. Estoy cansado de pelearme con mi yo interno por la duración de una relación sin futuro, cuna de trampas y engaños donde con un simple “te quiero” se pueda solucionar todos los problemas y, como una mala novela de final feliz, abrazados miremos al horizonte, engañándonos con que tenemos algo firme, carente de final, o al menos de final triste, algo que suponemos que es para siempre.
No nos engañemos más, basta de te quiero, basta de te amo, basta de no puedo estar sin vos. Basta de todo eso, basta de esas mentiras, basta de darle un alegre futuro a un triste presente.
Ahorrame el sufrimiento, ahorrame la espera, acortame el tiempo del “todo está bien” y llevame a la realidad. Desconectame ese respirador artificial que colocaste con tus mentiras. Apagá el stand by, apagá mis sueños y mi vida, enseñame lo que es dolor, sufrimiento y soledad con un simple: “Esta relación no da para más”.
Y gracias. Gracias por traerme a esta vida cruel, pero vida al fin.
Es una dura realidad, si, lo es. Pero es mas dura, luego de meses de mentiras.

Aioz.-

marzo 31, 2008

Te Odio, te Odio, te Odio

Filed under: amor,reflexion,tristeza — Etiquetas: , , , , , — Javier @ 01:19

Hoy me desperté transpirado en mi cama, boca arriba. Logré enfocar el techo, y viendo la lámpara, me repetí: “Te odio, te odio, te odio”.
Mientras me vestía, no pensaba. No recordaba que habia soñado, pero esas dos palabras giraban en mi cabeza.
Ya en el baño y mientras cepillaba ferozmente mis dientes, miraba el cruel reflejo de mi soledad en el espejo. Acompañado de mis movimientos frenéticos, repetía en mi cabeza: “Te odio, te odio, te odio”.
Salí a la calle a despejarme, a caminar. A veces, cuando me siento solo, me engaña el ir caminando con gente que no conozco y pensar que son amigos, parientes, novias que me acompañan.
Al ver el reflejo cansado de mi cuerpo en una vidriera, logro notar la cruda noche anterior. El alcohol y el cigarrillo se hacen evidentes y completan este retrato, cual pintura de Henry de Toulouse-Lautrec, unas ojeras pronunciadas y un desprolijo peinado. Me acomodo un poco el pelo y repito en voz baja: “Te odio, te odio, te odio”.
Al doblar la esquina, estabas vos. Parada con un pié cruzado sobre el otro. Muy bien vestida y pintada. El sol reflejaba en tus cabellos la alegría que alguna vez supe compartir con vos.
Me acerqué, y luego de un “hola” avergonzado, comencé diciendo:
-Tenía que verte. Algo me ronda la cabeza y tengo que decírtelo.
-Te escucho -contestaste, totalmente despreocupada.
-Bueno, yo… -junté aire y mirando al cielo comencé a bajar la vista- yo… -me perdí en tus ojos que me miraban distantes y como sin importancia.
-¿Vos? -acusaste rápidamente.
-Yo… Te amo, te amo, te amo.
Lo último que recuerdo es que te diste vuelta y te retiraste, sin emitir frase, palabra, monosílabo, sonido o seña alguna.
Volviendo para mi casa seguí pensando lo tanto que practiqué, durante todo este tiempo sin vos lo que tenía que decir, y terminé diciendo lo que sentía.
A veces, por más práctica o puesta en escena que haga, los sentimientos que tengo superan el momento y dominan la situación, acabando en un acto patético de humillación humana.
Al llegar a mi casa y, luego de acostarme en el sillón viejo y con olor a abandono, comencé a practicar nuevamente: “Te odio, te odio, te odio”.

Aioz.-

marzo 19, 2008

¿Por Qué Lloramos?

Filed under: querer,reflexion,tristeza — Etiquetas: , , , , , , , , , , — Javier @ 02:30

Hoy me recosté junto a la soledad de mi cuarto sintiendo el eco vago de mi cuerpo al hacer contaco con las viejas frazadas, aquellas que aún hoy guardan tu aroma y que supongo que por eso, no me compro nuevas. Esas frazadas que elegimos juntos y conservan ese agujero hecho por tu descuido con el cigarrillo, o tu firma con lapicera con nuestros nombres: Esta mitad para vos, esta para mi -decías entre risas, mientras, de nervios, deshilachabas la funda de la almohada.
Recordé, por que si bien no tengo buena memoria, mis días con vos, o junto a vos, me son difíciles de olvidar y por más que quiera e intente es como luchar contra no enamorarse, es en vano.
Recordé, decía, aquellos días que pasamos juntos soportando, abrazados en la cama, el duro invierno, y no pude aguantarme. Sentí mis ojos cristalizados por el nacimiento de, lo que los románticos y sensibles llaman: lágrimas.
Froté mis ojos contra la dura almohada, aquella almohada que tuvo la suerte de sentir tu cara avergonzada ocultarse sobre ella. Traté de calmarme, pero ya era algo imparable.
Entonces pensé: “¿Por qué lloramos?”
Comencé ahí a reflexionar y, entre lágrimas cada vez más acentuadas, llegué a la conclusión en mi cabeza que el llanto, es una manifestación de todo lo malo que nos pasa o pasó en algún momento. Cada gota, cada lágrima, es en sí, algo que alguna vez callamos. Es algo que en su momento, nos hizo doler el estómago, sentirnos desganados, esa vez que insultamos para nuestro adentro del odio que guardamos de que las cosas salgan mal.
Y cada evento, lo reprimimos llenando de lágrimas, una laguna interna, que cuando la cargamos demasiado, opta por rebosar y nos quebramos en un llanto, y la alarma para avisar de tal desborde, es el gimoteo, el grito acalorado que nos explota de la boca.
Cuando quise darme cuenta, estaba empapado en lágrimas, congestionado y gritando “¿Por qué? ¿Por qué a mi?”

Al volver en mi, me di cuenta:
Lloramos, porque llegó el día de vaciar la laguna, para luego empezar a llenarla nuevamente.
Es difícil que se vacíe por completo, pero ese día tiene que llegar.
Aunque me dí cuenta que unas gotas quedaron. Algo, quedó en mi, que me es imposible de olvidar. Y ese algo, es tu cara avergonzada apoyada sobre mi almohada, esa almohada que ahora seca mis lágrimas, tapa mi llanto y me hace pensar: “¿Por qué? ¿Por qué a mi?”

Aioz.-

marzo 17, 2008

Lo que me costó decir “Te Quiero”

Filed under: amor,querer,reflexion,tristeza — Etiquetas: , , , , , , , — Javier @ 03:13

¿Te acordás lo que me costó decir te quiero?
Te quedabas al teléfono esperando, que yo dijera esas dos palabras. Esas dos que era como pedir casamiento. Me armaba de valor, suspiraba, y soltaba un desesperanzador:
-Nos vemos mañana.
Pero vos sabías que yo te quería, sabías que por dentro, explotaba mis ansias por decirlo. Aún así, lo callaba.
Mi todo eras vos. Con lograr una risa, una sonrisa tuya, sentía que me ganaba una vida.
Hasta que me decidí, y lo dije. Inflé el pecho, acomodé mi pelo, y entre colores rosados en mis mejillas te susurré demasiado tímido, casi inperceptible:
-Te quiero.
Y después ya fue más fácil, no era una tortura, y me animé a más. Quise sentir más. Y me arriesgué a seguir tu camino. Llueva o sol, te seguiría.
Ese día, aquel día, no inflé el pecho, no me acomodé el pelo, no estaba avergonzado. Ese día, te tomé en mis brazos y tras un largo beso te dije:
-Te amo.
Y me sentí completo. Ya no importaba la timidez, ya éramos uno. Y eso, me hacía feliz.
Hasta hoy, que me llamaste y me dijiste cuatro palabras, cuatro palabras que cavaron, tiraron y enterraron mi amor por vos, esas cuatro palabras que sin timidez, sin tomar aire, sin acomodarte el pelo me dijiste y no te tembló siquiera la voz.
Y esa vida, aquella que me gané por estos meses que logré tus risas, ahora me significa dos vidas olvidarla.
Esas cuatro palabras fueron: “Ya no quiero verte”

Aioz.-

Older Posts »

Powered by WordPress