La Depresión del Payaso

abril 7, 2009

Amor de escuela

Hoy me acordé de ella. No se si será por el día de lluvia que pasó, o por el olor a jazmín de la plaza, pero volvieron esos recuerdos de amores de escuela. Aquellos que nos enseñan nuestras primeras vergüenzas, a dar pasos gigantes para avanzar pocos metros, que nos abren nuestras primeras heridas y nos dan una primer idea de lo que es un duelo.

Tan nítido como sus ojos al mirarme fueron esos recuerdos, que terminé confundido, en una especie de realidad y sueño, vivencia y recuerdo. Hasta creí oir su voz diciéndome: -ahí voy, aguantame.

Yo la solía esperar en la casa de enfrente a su escuela. Esas casas de patio frontal con un muro bajo, comunmente usado de banquillo por los estudiantes, con un respaldo de ligustros prolijamente cortados por su dueña: La querida “Chola”. En aquel entonces yo ya fumaba, y ella solía salir a los gritos: -no me ensucies el jardín -acompañandolos con un cenicero hecho por su sobrino. (más…)

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